Siguiendo la lógica de mi post anterior, me puse a recordar precisamente aquellas hojas sueltas que hago mención, los momentos en que me sentaba a escribir algo.
Y en estos recuerdos, un espacio importante lo ocupa mi profesora Mirta, de 6to y 7mo grado, que por alguna extraña forma, tenía esa cualidad de hacerte sentir importante cuando ponías algo en el papel.
Las palabras no eran triviales. Su cara al leer las cosas lo decía todo, y era para mí un momento de máximo nervosismo, ansiedad, miedo. Ella me enseñó que leer en voz alta no es un detalle, que en las palabras estallan los sentimientos y las emociones. Cuando te tocaba lectura en voz alta era un momento terrible. Recuerdo la noche boca arriba, el axolotl, cortázar a los 12 años, borges a los 11, los detectives que después volví a leer una y mil veces, García Lorca, clases enteras desenredando metáforas, volverlas a armar y hacerlas estallar de tanta belleza.
Según mi extraño juicio, lo mejor que he escrito en mi vida fue una poesía en 6to grado, que hizo llorar a mi profe. Era una carta a mi hijo o hija que alguna vez tendría. Recuerdo algunas partes.
Todavía no me imagino como serán tus manos,
tu cara y tu cuerpo.
Sin embargo y aunque falta mucho tiempo,
quiero expresarte mis deseos para tu futura vida.
Yo quiero que vos llegues a un mundo diferente al que yo vivo...
Lamentablemente no me acuerdo más, se me fue en algún espacio perdido de la memoria. Lo que recuerdo es que pedía un mundo de respeto, de amistad, de vidas con vidas y de lugares compartidos, en paz. Eso era en el año ´88, el aire tenía todavía olor a fin del mundo.
Las poesías se recitaban, y Mirta se acercó apenas terminé, me abrazó y tenía lágrimas en los ojos. Me dió su esquiva aprobación con una sonrisa, y me dejó atado para siempre. No creo que pueda lograr eso nuevamente, tampoco lo busco.
Espero algún día poder superar esta desmemoria y poder leerle esto a mis hijos, y decirle que los quería desde que nací.
3/09/2009
Desmemoria
3/08/2009
Currículum
Llevo ya varios años tratando de jugar al escritor, perdón, bloguero. Pero no me sale. Usualmente no se de que cosa escribir, pocas veces me gusta lo que escribo, me angustio viendo las paupérrimas estadísticas de mi blog, en una actitud un tanto frívola, pero en fin. Acá sigo al pie del cañón.
Ahora que cuento con la amabilidad de algún vecino buena onda que no le puso clave al wifi puedo sumar un nuevo hábitat para el dulce y agraz placer de dejar las cosas por escrito. MI cama, mi living o mi baño, que curiosamente es el lugar de la casa con mejor señal. Esto da para un post por sí sólo.
Para mí, esto no es más que una aventura en la que me metí sin medir los costos ni las consecuencias. El blog pronto pasará a dominarte, a ejercer una presión por llevar este pseudo rol un poco más allá. Antes escribía en hojas sueltas que se me fueron perdiendo por el camino, pero esto de abrirse al mundo es algo qe tiene una dimensión incalculable.
Pues en esta seguiré, en mis tontas tribulaciones de un escritor con constante vacío de ideas, con la mente en blanco y con orejas no más que para las propias emociones, ideas sueltas, prejuicios mal fundados, obsesiones y quizás alguna vez deje al descubierto algunas perversiones también.
Como no soy ni seré jamás un escritor, me puedo dar el espacio para escribir ésta y mil boludeces más. Je.
2/18/2009
Escarabajo o cosas del destino?
A veces me da por ponerme algo recurrente con algunos temas. Lo que pasa es que no me canso de ver los guiños que por convención llamamos casualidad, pero que no pueden ser algo tan simple, ni ser reducidos a un mero evento. Explicaba algo así hace un tiempo en Puerta 13, cuando me encontré con el Gordo en el estadio cuando el destino me indicaba que vería el partido sólo y mojado.
En Merlo, donde anduve de vacaciones, un pueblo en medio de la zona de Cuyo en Argentina me salió al encuentro el mismo escarabajo rojo descapotable que fue de mi cuñada. El mismo que alguna vez manejé por las calles del campus san joaquín, sólo para tirar pinta. El mismo que me dejó en pana varias veces (de ahí que había que ser muy cauteloso para pedirlo prestado).
Al volante estaba un hippie de barba blanca, que con voz ronca me comentó que lo había comprado en Viña del Mar - en una agencia de mercedes eeeh - me recalcó.
Ese auto había ido a una muerte casi segura después de un choque. Entró a los corrales de la Muni de Stgo de los cuales nunca lo fueron a buscar. Se ve que el colorado esperaba algo distinto para sí mismo y se las arregló para salir.
Me pregunto, de todos los lugares donde ese auto pudo haber ido a parar, me tenía que tocar justo en ese lugar? No señor, no es casualidad, son espejos que aparecen en el cielo. Son gestos amables de la historia de cada uno.
Agrego más cosas? En la feria artesanal, también el Merlo, entro a dar una vuelta, y por los parlantes se escucha Sóngoro Cosongo, como para volverse loco de alegría no?
Como estas historias me gustan y como nadie (casi nadie en realidad) me comenta en el blog, los invito a que cuenten sus propios guiños del destino. COMENTEN!!!
2/17/2009
Sketch

Lo que voy a contar daría para un sketch humorístico de algún programa malo. El final, sin duda, sería esa cara entre sorpresa y espanto, pero de risa poco, típico de los chistes malos. Pero la gracia no está en hacer reír por ese lado. Es total y absolutamente autoreferente, sorry para los que no entiendan mucho.
4 personas, todos amigos desde hace muchos años, todos con afán de solucionar los problemas, quieren instalar una repisa para poner un DVD. Todos opinan que es mejor, si poner las bisagras primero en la pared, si ponerlas primero en la repisa, y al final, se hace un mix, primero en la pared, para después sacarlas y ponerlas en la repisa (en la pared no funcionaron, uno le echa la culpa al otro, y otro se le devuelve a uno).
Taladrar la pared fue otro cuento, el taladro está viejo y parece no funcionar, pero aguanta, y agujerea con un 75% de efectividad (léase con esto que se pudieron hacer 3 de 4 agujeros, el 4to simplemente no quiso).
Pocas herramientas pero no podían parar el entusiasmo, al final, con un formón como destornillador se pudo ajustar la repisa. Siempre con uno trabajando y 2 o 3 opinando - ponelo más acá -, - se te torció -, - usá esta broca mejor -, etc.
Como alguien dijo, digno de una cuadrilla de SEGBA (la antigua empresa eléctrica estatal del Gran Buenos Aires), un símil a los equipos de gente que hacen los trabajos de emergencia de las municipalidades, uno levanta la piedra, otro barre, y 2 o 3 miran a los otros 2...
Lo que me vengo a enterar un par de días después, ya pensando en el rotundo éxito de la empresa, es que ninguno de los 4 boludos se dió cuenta que la repisa la pusimos con la cortina arriba, y que ahora no se puede bajar... plop!
Ese sería el chiste. Yo lo escribo y me cago de risa. Quienes me conocen, y conocen a los personajes del sketch, seguro también se van a reír.
La pregunta es si esto estará en algunos genes o se hace sólo por el placer de tener algo de que reírse después...