Me gusta mucho la música. Mucho. Escucho bastante, pero siempre menos de lo que quisiera.
En algún momento de mi vida le dí cuerpo a un personaje, incipiente derrochador de emociones, llamado DJ Marraqueta. La verdad es que alcancé a poner música sólo para algunos amigos, lo cual no quita que fueron ocasiones de carretes altamente bailables, todos con final de pajaritos y luz de día. El público me aclamaba, y ahí nació el nombre.
Me da algo de vergüenza, pero lo contaré igual. Resulta que en esas ocasiones, el equipo de mi casa me acompañaba a duras penas, y para poner los discos debía agacharme. Mi anatomía es bastante abundante, y particularmente el final de mi espalda (vulgarmente se le dice culo). Siempre me ha pasado que cuando me agacho se me asoma la marraqueta, y de ahí el nombre. Bueno, este era un paréntesis.
Esto fue en un par de ocasiones. Y lo pasé bastante bien. Una vez también reemplacé a mi hermano como DJ en un matrimonio, en el cual también me fue bastante bien.
Bueno, en realidad, no era este el propósito de escribir sobre DJ Marraqueta, sino porque sempre me ha dado vueltas en la cabeza la profesión de DJ. Me río para mis adentros cuando Disc Jockey habla de tocar en una fiesta... ¿Perdón? Un pianista o un violinista, por citar algún ejemplo, son los que tocan. tocar, sentir un instrumento. El Dj pone música, nada más, no toca. Es como decir que jugar fifa en el play station es jugar fútbol, por favor. No señor, o señora, da lo mismo.
El Dj interpreta a la audiencia, siente el baile, lleva el pulso. todo eso está muy bueno, pero por favor, a no sobredimensionar las cosas. Rob Gordon entendía esto, y no se la creía. Creo que ahí está la pauta.
De todas formas, no es fácil poner música, para nada. Hay que conocer mucho, muchísimo, hay que tener una mezcla de empatía y absolutismo que no a todos les sale fácil. Hay que creerse estrella pero no tanto y hay que tener calma. No se si DJ marraqueta tenía todo eso junto, pero a veces alguna de ellas seguro. Quizás en algún momento vuelva a aparecer. Quién sabe. Por ahora lo acompañan los fantasmas (Leer Fantasma...)
PD, Se adjunta una foto de DJ Marraqueta.
10/09/2007
DJ Marraqueta
6/19/2007
Rockstar
Yo tuve una banda. Y no es una exageración decirlo. Durante dos o tres años tuve una agitada vida acompañada de mis congas, que iban para todos lados.
Créanme que no es un tema menor andar por la vida con instrumentos de mediano-gran tamaño. Subirse con un par de congas a una micro es toda una experiencia. Uno pasa a ser como el hombre orquesta, porque todo el que te ve piensa que te estás subiendo a tocar, pero en mi caso no fue así, debo decirlo. No me imagino a los ejecutantes de instrumentos de gran tamaño (graaaaan tamaño) como contrabajos, trombones u otros del estilo. Recuerdo de alguien que una vez me contó que conocía un contrabajista que se cambió a vivir al lado del club de jazz, para no tener que sufrir con el contra a cuestas... a eso me refiero, obviamente que en una escala menos, pero algo así.
Mi relación con la música (en este caso, como músico) no pasó más allá de ser un hobby que con el tiempo fue agarrando más seriedad, al punto que tengo la certeza de que varios momentos de los que viví los voy a guardar por mucho tiempo.
Mi banda se llamaba SonBolero. En su primera etapa experimental se llamó Los Genitales. Como su nombre lo indica, empezó como una joda. De hecho el nombre iba acompañado del slogan. Tocamos como el pico y sonamos como las huevas. En la segunda etapa, nos tomamos las cosas algo más en serio, y obviamente esto implicaba también cambiar el nombre a uno más decente. Así surge Sonbolero.
Teníamos un repertorio eminentemente latino. Como su nombre indica, Sones, boleros, guajiras fueron saliendo de nuestros instrumentos.
Sonábamos bien.
Debo decir que toqué para más que mi familia, y en escenarios más grandes que el living de mi casa. Aunque el género no favorecía romper guitarras ni teñirme el pelo, me daba para pasear, al menos por un rato, con un aire de estrella de rock (porque estrella de son no queda bien, en realidad). Tuvimos tocatas muy buenas, y lográbamos tener buena onda con el público, y así, de a poco, nos fuimos acostumbrando.
En un par de tocatas, al bajarse del escenario y mezclarse con la gente se siente un aire especial. Te ofrecen copetes, la gente se te acerca. En fin, lo más cercano a la fama que he tenido.
El punto máximo fue en una tocata que taloneamos a Ángel Parra Trío. Era en
Como decía antes, la verdad es que viví momentos muy buenos. Aparte conocí a uno de mis grandes amigos en la banda, al guatón, que lo invitamos a tocar con algo de desconfianza por su fama de carretero. Y bueno, no lo hizo nada de mal. El primer ensayo, en la casa de mi viejo, llegó con la caña del demonio. El coro de El pescador - anda con la luuuuna - fue rápidamente modificado por el nuevo por el más adecuado, - anda con la caaaaaña -. Luego de esa experiencia nos hicimos grandes amigos, y aparte que el grupo se fue para arriba. El guatón manejaba bien el asunto, y con el tres bien compay empezamos a sonar realmente bien.
Bueno, como toda banda llegó un momento en que la motivación bajó, y se tomó la decisión de cerrar el ciclo, obviamente con una tocata. Esta vez en La Marina, un bar que está es seminario. Bonito momento también, algo emotivo, sabiendo que era la última tocata.
Nos faltó grabar un disco. Tenemos uno, pero casero y que no suena muy bien. Fue antes de que tocara el guatón, por lo que registra otra versión de SonBolero, que no fue la mejor. Habría sido un buen recuerdo. Igual escucho a veces el que grabamos, pero me hubiese gustado que quedara registrada la etapa con el guatón. En fin.
Si tienen la posibilidad de tocar en una banda, háganlo, por más que no sepan de instrumentos, inventen, con ganas se puede.
PD, para otras entregas hablaré del inicio del grupo y de las tocatas que hacíamos con show y animación incluida, para 100 secretarias buenas para el hueveo, con doble de Ricki Martin, si lo sabe cante y una cantidad de huevadas increíbles.
9/01/2006
Banda de sonido, sin más palabras.
Gracias Juan. A través del universo.
Words are flying out like endless rain into a paper cup
They slither while they pass
They slip away across the universe
Pools of sorrow, waves of joy are drifting through my open mind
Possessing and caressing me
Jai Guru De Va Om
Nothing's gonna change my world
Nothing's gonna change my world
Images of broken light which dance before me like a million eyes
That call me on and on across the universe
Thoughts meander like a restless wind inside a letter box
They tumble blindly as they make their way across the universe
Jai Guru De Va Om
Nothing's gonna change my world
Nothing's gonna change my world
Sounds of laughter shades of earth are ringing through my open views
Inciting and inviting me
Limitless undying love which shines around me like a million suns
It calls me on and on across the universe
Jai Guru De Va Om
Nothing's gonna change my world
Nothing's gonna change my world
