El impacto de la vida es algo que todavía no lo tengo claro. No es verdad que sólo se viva una vez, tampoco que sólo se reserve hora en el final para la muerte.
Esto lo digo porque me ha pasado.
He muerto muchas veces, y he vivido otras tantas. No se cuantas eran porque ya perdí la cuenta.
Recuerdo hace poco haber muerto a causa de un par de ojos. Bueno, en realidad no fueron los ojos los que me mataron, sino que fue el puñal dulce y suave de una mirada.
Morí de amor frente a una ventana que me separaba de mi antes y mi después.
Morí de impotencia al sentir que se me apagaba una vela, que finalmente no se quiso apagar, por suerte.
Morí de tristeza por la distancia, por el amor, por el miedo al olvido.
Morí de alegría un día de diciembre, con un escudo pegado en la piel que me está esperando.
He muerto más veces, pero ya no me acuerdo como.
5/13/2008
Morir
11/19/2007
Tráfico
Siempre me da por buscar metáforas para tratar de verle un sentido distinto a las cosas, momentos, lugares. No es que carezcan de sentido por sí solas, simplemente es parte de un ejercicio de mirar todo mil veces. Por eso, en la 1001, las cosas se vuelven, sin buscarlo, y menos quererlo, en una metáfora de lo que alguna vez pudieron ser.
A veces no llego tan lejos. Hay cosas que no requieren de mucho esfuerzo para entrar directo al cerebro. Que se plantan delante sin pretensiones, y que por su sola imagen llenan todos los sentidos.
Ahora no quiero ver metáforas. Ahora quiero empezar a cerrar un poco la mirada. Acortar un poco la pluma también. No quiero irme tan lejos. Quiero aprender con una sola vuelta, no es necesario el mareo. Al menos no siempre. Después quedarme con eso, no estirar de más la cuerda, simplemente porque no hay razones para eso.
Con lo que tengo, estoy bien. Con lo que estoy encontrando estoy aún mejor.
Siempre hablo de los viajes también. Acabo de llegar de uno y todavía no logro ver donde empezó. Menos se adonde va a llegar.
La mochila la llevo puesta desde hace rato, pero la carga no es la misma de siempre. ahora llevo menos cosas, las que tenía se me fueron gastando, otras las regalé por el camino, la mayoría las perdí, algunas las olvidé, simplemente.
Ahora voy llenando la mochila otra vez. Maldición, al final, todo termina en más metáforas.
10/09/2007
DJ Marraqueta
Me gusta mucho la música. Mucho. Escucho bastante, pero siempre menos de lo que quisiera.
En algún momento de mi vida le dí cuerpo a un personaje, incipiente derrochador de emociones, llamado DJ Marraqueta. La verdad es que alcancé a poner música sólo para algunos amigos, lo cual no quita que fueron ocasiones de carretes altamente bailables, todos con final de pajaritos y luz de día. El público me aclamaba, y ahí nació el nombre.
Me da algo de vergüenza, pero lo contaré igual. Resulta que en esas ocasiones, el equipo de mi casa me acompañaba a duras penas, y para poner los discos debía agacharme. Mi anatomía es bastante abundante, y particularmente el final de mi espalda (vulgarmente se le dice culo). Siempre me ha pasado que cuando me agacho se me asoma la marraqueta, y de ahí el nombre. Bueno, este era un paréntesis.
Esto fue en un par de ocasiones. Y lo pasé bastante bien. Una vez también reemplacé a mi hermano como DJ en un matrimonio, en el cual también me fue bastante bien.
Bueno, en realidad, no era este el propósito de escribir sobre DJ Marraqueta, sino porque sempre me ha dado vueltas en la cabeza la profesión de DJ. Me río para mis adentros cuando Disc Jockey habla de tocar en una fiesta... ¿Perdón? Un pianista o un violinista, por citar algún ejemplo, son los que tocan. tocar, sentir un instrumento. El Dj pone música, nada más, no toca. Es como decir que jugar fifa en el play station es jugar fútbol, por favor. No señor, o señora, da lo mismo.
El Dj interpreta a la audiencia, siente el baile, lleva el pulso. todo eso está muy bueno, pero por favor, a no sobredimensionar las cosas. Rob Gordon entendía esto, y no se la creía. Creo que ahí está la pauta.
De todas formas, no es fácil poner música, para nada. Hay que conocer mucho, muchísimo, hay que tener una mezcla de empatía y absolutismo que no a todos les sale fácil. Hay que creerse estrella pero no tanto y hay que tener calma. No se si DJ marraqueta tenía todo eso junto, pero a veces alguna de ellas seguro. Quizás en algún momento vuelva a aparecer. Quién sabe. Por ahora lo acompañan los fantasmas (Leer Fantasma...)
PD, Se adjunta una foto de DJ Marraqueta.
10/08/2007
Fantasma compañero
Ya van 30 años que me hago acompañar por mis fantasmas. Tengo de todos los tipos. O mejor dicho, el que tengo es total y absolutamente multifacético. Puede cobrar vida en el mejor de los vendedores de pomada existentes, esos como los que aparecen en los infomerciales (remember Didi Seven?) que son capaces de vender el producto más inútil jamás creado a tipos que dudosamente cuentan con la plata para gastar en esas huevadas. También tengo de aquellos que en el momento en que se necesita un empujón, te agarran de la camisa. A veces bien, a veces mal. Incluso se me aparecen en una parada más esquizoide, y ni siquiera queda claro cual de las manos tomar.
Parece caricatura, pero es la más pura verdad. No hago nada sin consultar a mis fantasmas. O bien, podría ser más drástico y decir que finalmente mis fantasmas me dominan.
Esto no es más que una forma de decir que en muchas de las decisiones en las que me veo, me cuesta a veces mucho poder tirarme a la piscina sin pensar demasiado en lo que está antes, pero mucho peor, lo que puede venir después. Como verán, lo que venga después siempre será un libro abierto, que por más que quiera, trate o me desespere, va a pasar igual, y está bastante más alejado del alcance de mis dedos de lo que me gustaría.
Mi psicóloga me ayudó bastante en reconocer esto y también en aprender a dejarlo pasar. No me resulta fácil, pero al menos a veces la dejo pasar.
No es fácil. Son años de entrenamiento y de intenso diálogo con mis acompañantes como para dejarlo de un día para otro. A veces es más intenso, a veces más autoflagelante, a veces no me importa.
No todo es negativo, cuidado. La reflexión es parte de mi vida, y gracias a esto es que he llegado hasta acá con estas manos y estos pies. En todo caso, es mejor fantasma conocido que por conocer...
9/27/2007
Primer Ciclo de Cine Autorreferente
Este es lejos el post que más me ha costado escribir. Lo tengo pendiente desde hace mucho, no es fácil y aparte se me olvidaron las películas que quería poner. Bueno, este intento es como el 1032, y aún sigo intentando.
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No llegué a tener afiches ni cranear la campaña publicitaria, pero sí alcancé a tener un primer borrador de cartelera, algunos incipientes fanáticos reservando su asiento y las ideas locas dando vueltas.
Hace un par de años estuve a punto de lanzar mi primer ciclo de cine, en el living de mi casa. Tenía la proyectora, el telón y muchas películas que tenía ganas de volver a ver, películas de esas que te enganchan desde las emociones, que te golpean una y otra vez, y que no se pueden dejar de ver. Otras que se asocian a momentos, situaciones, personas, y que de alguna forma, se quieren volver a traer al presente.
Finalmente se me cagó la proyectora. Acto seguido, vendí el telón. Por tanto, no hubo ciclo de cine, una lástima. Llegué a tener alguna listita borroneada de las películas. Unas ideas de tipo menú completo, cocinando también algo para amenizar la película. Lo único que estaba prohibido de antemano era hacer cualquier tipo de final estilo tertulia-discusión.
La idea después me la copió fuguet, con su libro las películas de mi vida. Una amigo me llamó un día y me dijo - te cagaron - porque en un principio, el ciclo tenía ese nombre. después lo cambié por el del ciclo de cine autoreferente. Al final este me gustó más.
Bueno, la lista incluía a muchas películas, algunas francamente de dudosa reputación, pero el ánimo era de ver películas de batalla, nada muy intelectual, todo lo contrario, que digamos.
En realidad eran películas que quería ver de nuevo, un poco de todo, películas que he visto en distintas etapas y edades de mi vida. Va la lista, no necesariamente en el orden que quedaron acá.
The Big Lebowski, no me acuerdo como la tradujeron al español (El gran Lebowski?). Que película mama mía, que manera de reírme, que interpretación la de Bridges y Goodman, todavía me río de algunas partes (cuando tiran la ceniza de un finado a contra viento y se les devuelve toda... increíble). Eso que no la fui a ver volado, porque eso sí que habría sido terrible.
Cinema Paradiso, pero el final nomás. Muy bueno, siempre me saca lágrimas. El resto de la película, salvo algunas partes del principio (aguante Totó!!!), se puede ver con poder de síntesis, hasta llegar al final. Nada que decir con eso, es realmente conmovedor e ingenioso. El grano de la película, los cuadros de los besos, la tremenda potencia del mensaje, la dedicatoria y el orgullo. Todo mezclado. Toda la historia.
The Royal Tannenbaums. Me encantó, tiene la dosis justa de pelada de cable como para engancharme eternamente si la pasan en la tele (bueno, esa opción, en verdad, aplicaba solamente cuando tenía cable, y digamos que tampoco es del tipo de película que la den mucho ahí...). Grandes actuaciones, sobre todo la del chino y la de Hackman. Me gustan las películas de Anderson, tienen una lógica que atrae mucho y un lenguaje que da más de una vuelta para decir las cosas. Los mensajes son claros y simples, pero están tratados de una manera muy inteligente. Los personajes son un perfecto rompecabezas. Notable también Ben Stiller con los pibes. Sin palabras para Gwyneth Paltrow.
El Padrino 2. Hace falta decir algo? creo que no. Es la que más me gusta de las 3, pero en el ciclo estaba pensado pasarlas todas. El mejor De Niro de la historia. Marlon Brando presidente.
Good Fellas. Me encantan las películas de mafiosos, y esta, después de los 3 padrinos, es la mejor. No hay mucho que decir, es una peliculaza. Joe Pesci es gigante, De Niro ni hablar. No hay un mejor retrato a la cultura de la mafia que esta película, las relaciones, los códigos, las lealtades, la crudeza de enfrentarse a la realidad, la precariedad de los vínculos ante un Gran Hermano omnipotente, la torre de papel que se quema y se cae a pedazos. La imagen del jefe, increíble. En esto debe haber mucho de la vida de estos tipos, Scorsese, De Niro, Pesci, todos tanos, que seguramente tienen estas marcas grabadas a fuego desde su infancia. De los lugares donde crecieron. Bueno, si le dieron el Oscar a Scorsese por los Infiltrados (que es muy buena, por cierto), no se explica como no ganó por esta.
Punch, Drunk, Love. Tremenda historia de amor y pasión. Pasión que de desborda por todos los poros. Amor incondicional que no necesita palabras. Amor y violencia todo mezclado, buscando aleatoriamente por donde salir. Adam Sandler sin excusas. Delirante y brillante. Cuesta entender lo que dice y toca, pero se acerca poderosamente a la genialidad. Antes de esto lo encontraba un completo idiota, protagonista de las películas de humor que más detesto (ojo, en esta pelea también entra Jim Carrey, que viene en la siguiente).
Eternal Sunshine of a Spotless Mind. Sutil, insolente, audaz por todos lados. Bella y conmovedora. Nunca había sentido tan de cerca lo que significa el miedo a querer y lo ambiguo del amor. Jim Carrey notable y Kate Winslet entrando sin permiso al mundo de mis fantasías. difícilmente se podrá igualar esa belleza y esa locura. Me gustaría estar en ese mundo de sueños, cayéndose a pedazos y recogiendo los que me llegan para volver a armar las piezas. Mención honrosa: que ganas de estar en la cocina setentera con Kate. Después de eso me puedo morir en paz.
The Wild Bunch, película de Cowboys (otra debilidad, debo decir). Una historia épica con final épico como debe ser, con todos los chicos buenos (¿buenos?) muertos, acribillados por el ejército (los chicos malos), no sin antes haber disparado un millón ochocientas mil balas. La escena final dura como una hora, el compromiso con una forma de vida, con una identidad errante de cada uno de la pandilla. El sino de vivir en el filo y de estar dispuesto a morir con la botas puestas. Grande Peckimpah. Todavía recuerdo la primera vez que la ví, en mi tierna infancia. Aluciné.
Indiana Jones y los Cazadores del Arca Perdida. Esta película tiene un significado especial. Allá por el año 1986 en mi casa adquirieron el primer VHS. En Lanús sólo había un videoclub, y ésta fue la primera película que arrendé, y por tanto, la primera que ví en video. Para que explico, el primer día la ví como ocho veces seguidas. Aparte de esto, es una película de aventuras muy entretenida. Quien no hubiera querido ser Indy?
ET. Empezamos con Spielberg. Recuerdo cuando mis abuelos me llevaron a verla, que película más bella. Ahora la veo con mis hijos y me emociono igual. Es una historia de fantasía muy bella, de conexiones imposibles y de la posibilidad de vivir en almas distintas al mismo tiempo.
The Goonies. La ví por primera vez en el cine de Villa Gesell, un balneario de argentina, y después rayé con ser un explorador. Con amigos del balneario arme una pandilla y nos creíamos el cuento. Salíamos al bosque a ver si encontrábamos algo. Me salió bastante mal, porque no encontré ningún tesoro ni nada que se le parezca. Al menos me sentí cerca de chuck por un rato (grande el gordo y su amigo deforme).
Rambo. La primera, sacando el final fantástico, es una gran película. El libro en la que está basada es también muy bueno (primera sangre se llama), que por supuesto no termina con rambo vivo sino hecho pedazos por la cana gringa. Buena película sobre la guerra y lo que viene después, la vida que se cae a pedazos sin pedir permiso y la ilusión de una identidad es sólo eso, una ilusión. La reemplaza la más burda utilización e instrumentalización de la estupidez humana.
Manhattan. Y acá empezamos con Woody. Hay gente que dice que esta película no es más que una propaganda de NY. No entienden nada, dejenlos así. Y es más, si así fuera, que tanto, lo bello no se muestra sólo, se muestra también de una manera que lo exalte. Esta película es pura belleza, sus planos, sus personajes, sus diálogos.
Mo´Better Blues. No me acuerdo como tradujeron esta película. Es Spike Lee entregado al BeBop. Es el amor incondicional a la trompeta, es su complejidad y su particular forma de cobrar vida en manos de quien la sostiene. Y como tal, esa vida tiene sus curvas y sus choques. Auge y caída de un grande, que tan grande era que en lugar de seguir en el tren a toda velocidad, sabe cuando tirar del freno. Gran papel de Denzel Washington, música de Branford Marsalis, y el ojo de Spike, uno de mis directores favoritos. Buenísimo el final, Denzel mirando a su hijo, un negrito hermoso, motudo, llamado Miles...
Eso por ahora, se me olvidan miles, y esta lista no se parece mucho a la que en su momento había escrito. Es que a medida que me pongo a pensar se me vienen a la cabeza muchas más. En todo caso, si pudiera ver todas estas de nuevo, como estaba pensado, sería casi un final para mi película.
Bueno, quien quiera sacar entrada que avise. Aún hay tiempo.
7/26/2006
Manejo de presiones
Esto de tener un blog tiene sus pro y sus contras. Muchas veces no hay muchas ganas de escribir, sensación que se ve notablemente aumentada al sentarse delante del teclado. Extrañamente, las ganas e ideas aparecen precisamente en esas situaciones en las que no es posible dejarlas escritas en un computador (al menos para mí, no tengo laptop, y si lo tuviera, no lo sacaría en un café para escribir un post, por ejemplo).
El asunto es que hay que hacerse cargo, no es cosa de registrar un blog y chau. No señor. Por lo mismo escribo estas líneas, que si bien parten con una idea al aire tienen un sentido más largo. Es la forma como nos manejamos, la necesidad de fijar ciertos espacios que nos ayudan en la búsqueda de nuestra propia forma de desenvolvernos. Siempre es más fácil tener las ideas de como hacer las cosas que hacerlas derechamente.
En ese punto está lo que nos define a la larga.
Este blog surge por una necesidad personal de escribir al menos algunas de las cosas que pasan por mi cabeza. De tener un registro personal de reflexiones cotidianas que no representan más sentido que el hecho de escribir libremente. En un principio, ni siquiera lo había contado, que estaba escribiendo, pero ahora al menos le dije a mi mujer, que la verdad mucho no me pescó, pero por lo menos me sacaba de encima el peso del secreto.
No tengo tampoco un tema en particular para desarrollar en este blog. Todo lo contrario. Precisamente se trata de escribir, sin ataduras ni tampoco pretensiones. Esto sonó más a una presentación, algo tardía, pero espero que clara y sencilla por lo menos.