No quiero hacer filosofía barata ni vender zapatos de goma. Eso está claro. Pero me siento profundamente indignado y se me atropellan las palabras y las ideas.
Ya se que me van a decir que hacer análisis social desde el fútbol es lo mas reduccionista y simple que existe, pero es precisamente en esa simpleza donde afloran los sentimientos, mas claros que de costumbre.
No soy hincha de Bielsa, me hizo sufrir por su tozudez, más de lo que uno quisiera. Pero lo que acaba de pasar en Chile no es otra cosa más que una nueva desilusión sobre un país que trata de levantarse sobre patas chuecas. The chilean way, seguro.
Es tan gracioso que en lugar de hablar de un horrible accidente de trabajo, se habla de un rescate heroico, y se anda por el mundo repartiendo piedras.
No me siento portador de ninguna verdad, pero de que sirve una lógica como esta? donde el negocio de unos pocos está por encima de la voluntad de un país entero. Donde el gobierno tiene un hambre y una sed insaciable, tratando de echarse al buche todo y cuanto hay disponible. Que queda para la sociedad? para la gente?
Una mujer que tiene que tener a su bebé en el baño de una sala de hospital, porque no la atienden? Un empleado que labura por 30 lucas, y que si no vende, no gana nada? Un pobre que está destinado a serlo toda su vida? Una educación que solo sirve para perpetuar el mismo sistema?
Y ojo, esto no es solo para el gobierno actual. Es también para el anterior, que mira desde una tribuna lejana tratando de entender qué hacer con la cagada que dejaron. Yo me pregunto donde está el contenido para sacar adelante lo que llaman desarrollo. En el PIB claramente no. Si uno ve en la calle a alguien con un problema (una mujer tratando de bajar al metro con un coche de guagua, alguien que lo asaltan, un auto en pana, con su conductor empujando, sólo) y pasa de largo, sin siquiera reparar en la situación, es una muestra muy clara de que estamos hechos mierda. En Chile o te salvas solo o te hundes. O compites con el de al lado o fracasas. Y competir significa ganarle, dejarlo atrás.
Me da asco, impotencia, frustración.
Lo que pasó con el fútbol va más allá del fútbol. Es una foto del país que tenemos, de la mierda en que vivimos. Y lo peor, no pasa nada. Y no va a pasar nada.
En la moneda suena un cantito... "despacito, despacito, despacitoooo, les rompemoooos el culitoooo..."
PD, lástima que se va Bielsa, un tipo al que siempre da gusto escuchar.
11/05/2010
Bielsa
10/21/2010
Realidad
Y más aún, guardando las distancias. No se si debería escribir en inglés, todavía sigo pensando en castellano, no lo puedo evitar.
Llevo ya un mes fuera de Chile, siendo entonces oficialmente la mayor cantidad de tiempo que he estado en otro país. En el ranking ahora está primero Chile, segundo Argentina y tercero Inglaterra. En el ranking temporal, no se si en el emocional.
Esto de vivir en el primer mundo es toda una experiencia. Aunque lo tercermundista se lleva en el alma, no hay con que darle a eso.
Extraño muchas cosas, pero sobre todo a la familia y a los amigos. Estoy mal acostumbrado parece. En segundo lugar, diría que me han hecho mucha falta los asados. Ríanse nomás, pero es la pura verdad.
Mi mente no me da mucho para grandes análisis, pienso más bien en como la distancia va cobrando una forma mucho más real de lo que uno cree. Sin darse cuenta uno se empieza a alejar de todo lo que antes formaba parte de la vida diaria, de la realidad donde uno vive, de las torpezas con las que uno reacciona frente a lo que se cruza de manera inesperada.
Chile poco a poco pasa a ser más una palabra que un lugar. Una experiencia que una realidad. Un discurso que una imposición.
Gracias a los mineros que todo el mundo sabe que Chile existe. No exactamente en que lugar del mundo, pero que al menos es un país que logró algo insólito. Me he tenido que bancar a mucha gente que se asombra y se alegra mas que uno por todo esto, y que sin duda están mucho más informados también.
Cómo les explico que me da asco lo que pasó con los mineros. Que la imagen que trata de proyectar el presidente en gira por Europa, de un país que ya superó sus problemas no es más que una épica diseñada entre 4 cabezas para estirar al máximo este veranito y seguir sacandole provecho. Andar repartiendo piedras es de una bajeza moral e intelectual indescriptible.
Como les digo que hace 7 meses que hubo un terremoto terrible, y que esa gente pasó el invierno no solo con frío, sino que además con el dolor de haber sido olvidados. Como les digo que en Chile una persona puede morir en una sala de un hospital, sólo porque no puede pagar atención privada. Que las empresas se llenan de plata gracias a pagar sueldos de hambre a sus trabajadores. Que los dueños de la San José estan cagados de risa, con plata y sin hambre.
Quizás soy un poco duro, pero para mi Chile son mis amigos, los paisajes, Pichidangui. No mucho más. Por más que busco, no encuentro mucho más.
De todas formas vuelvo, no hay que abusar tampoco.
9/29/2010
Nueva casa

No es que me cambie de blog ni que me vaya a mudar para otro lado de la galaxia digital, simplemente que desde ahora escribo desde otra pieza, desde otra ventana, y mirando a otra gente.
7/28/2010
Por siempre Granate!!!
En un día como hoy, hace ya 20 años, empezaba mis primeras clases en el colegio acá en Chile. Era todo muy extraño aún. Había terminado hacía poco el mundial de Italia 90, que nos afanaron sobre el final con unpenal inventado.
En un día como hoy no fui al colegio. Me hice mi primera cimarra y me fui para el centro, paseo ahumada. Lanús se jugaba el ascenso en la cancha de quilmes.
A la cancha empecé a ir como a los 5 años, iba con un compañero de colegio y su papá. Después con mis amigos del barrio. Siempre ví a Lanús en la B, como un equipo de mitad de tabla, hasta el año 89. Ese año estuvimos a punto de ascender. A falta de algunas fechas, llevábamos mucha ventaja, que se diluyó y terminamos perdiendo en la última fecha.
Nunca había visto a Lanús en primera.
El 90 me vine a Chile, y justo ese año Lanús ascendió. El técnico era Miguel Angel Russo. Grande Russo.
En un día como hoy, hace 20 años, tenía 13, igual que mis hijos. Llegué al paseo ahumada sin conocer mucho donde estaba. Sabía que en los kioskos vendían los diarios de Argentina. No tenía forma de saber como había salido Lanús. No había internet y los llamados telefónicos salían un huevo. Me fui kiosko por kiosko preguntando si me dejaban hojear el diario. En varios me dijeron que no. Hasta que un señor me dejó. Ansioso, nervioso me puse a buscar. Lanús ascendió, ganó a penales en la cancha de Quilmes. En ese momento, pendejo y todo, lloré. Por alegría de mi club, por la pena de no haber estado allá, por la pena que tenía en ese momento de estar en otro país, sin mis amigos y mi familia.
El señor del kiosko me preguntó y le dije que el club de mi barrio había ascendido, le expliqué esto mismo y me sonrió, con algo de extrañeza.
Ahora, 20 años después recuerdo este momento y me vuelvo a emocionar. Me acuerdo del uruguayo, Gilmar Gilberto Villagrán, ídolo granate de los 80. Pienso también en lo chico que era y en las cosas que hacía. No puedo dejar de pensar en mis hijos y en las cosas que hacen con la misma edad. No puedo dejar de pensar en como pasa el tiempo y como acumulamos memoria.
Tiempo después Lanús salió campeón. Ahora es distinto, todo se ve en directo. Esa vez yo estaba acá, mi amigo Luciano estaba en Houston y Norberto, el papá de Luciano estaba en la tercera bandeja de la bombonera. Cuando nos vimos después de eso, me tenía guardada la entrada, y me recibió en la puerta de su casa con el equipo de lanús completo, hasta con las medias.
Pasa el tiempo y me siento cada vez más afortunado. Aguante Lanús, ahora y por siempre.