
No es que me cambie de blog ni que me vaya a mudar para otro lado de la galaxia digital, simplemente que desde ahora escribo desde otra pieza, desde otra ventana, y mirando a otra gente.
9/29/2010
Nueva casa
7/28/2010
Por siempre Granate!!!
En un día como hoy, hace ya 20 años, empezaba mis primeras clases en el colegio acá en Chile. Era todo muy extraño aún. Había terminado hacía poco el mundial de Italia 90, que nos afanaron sobre el final con unpenal inventado.
En un día como hoy no fui al colegio. Me hice mi primera cimarra y me fui para el centro, paseo ahumada. Lanús se jugaba el ascenso en la cancha de quilmes.
A la cancha empecé a ir como a los 5 años, iba con un compañero de colegio y su papá. Después con mis amigos del barrio. Siempre ví a Lanús en la B, como un equipo de mitad de tabla, hasta el año 89. Ese año estuvimos a punto de ascender. A falta de algunas fechas, llevábamos mucha ventaja, que se diluyó y terminamos perdiendo en la última fecha.
Nunca había visto a Lanús en primera.
El 90 me vine a Chile, y justo ese año Lanús ascendió. El técnico era Miguel Angel Russo. Grande Russo.
En un día como hoy, hace 20 años, tenía 13, igual que mis hijos. Llegué al paseo ahumada sin conocer mucho donde estaba. Sabía que en los kioskos vendían los diarios de Argentina. No tenía forma de saber como había salido Lanús. No había internet y los llamados telefónicos salían un huevo. Me fui kiosko por kiosko preguntando si me dejaban hojear el diario. En varios me dijeron que no. Hasta que un señor me dejó. Ansioso, nervioso me puse a buscar. Lanús ascendió, ganó a penales en la cancha de Quilmes. En ese momento, pendejo y todo, lloré. Por alegría de mi club, por la pena de no haber estado allá, por la pena que tenía en ese momento de estar en otro país, sin mis amigos y mi familia.
El señor del kiosko me preguntó y le dije que el club de mi barrio había ascendido, le expliqué esto mismo y me sonrió, con algo de extrañeza.
Ahora, 20 años después recuerdo este momento y me vuelvo a emocionar. Me acuerdo del uruguayo, Gilmar Gilberto Villagrán, ídolo granate de los 80. Pienso también en lo chico que era y en las cosas que hacía. No puedo dejar de pensar en mis hijos y en las cosas que hacen con la misma edad. No puedo dejar de pensar en como pasa el tiempo y como acumulamos memoria.
Tiempo después Lanús salió campeón. Ahora es distinto, todo se ve en directo. Esa vez yo estaba acá, mi amigo Luciano estaba en Houston y Norberto, el papá de Luciano estaba en la tercera bandeja de la bombonera. Cuando nos vimos después de eso, me tenía guardada la entrada, y me recibió en la puerta de su casa con el equipo de lanús completo, hasta con las medias.
Pasa el tiempo y me siento cada vez más afortunado. Aguante Lanús, ahora y por siempre.
7/20/2010
Algo nuevo
No puedo decir que no escribía por falta de tiempo, porque tiempo es lo que muchas veces sobra, aunque uno se convenza de lo contrario. Tampoco puedo decir que vuelvo por arrepentido, porque sería mentira. Vuelvo porque me gusta, tiene más cercanía quizás. O simplemente porque en un momento en que no se me ocurrió nada más que hacer, llegué sin querer hasta acá.
Esta sería lejos la sequía más larga, pero al cabo que importa.
Este blog lo hice para escribir de variadas cosas. Revisando, me di cuenta que hace 4 años escribí sobre el mismo sufrimiento que hace poco me volvió a atacar, y de manos del mismo responsable. Tanto tiempo puede dibujar un camino con subidas y bajadas, con encrucijadas. Con precipicios, con entradas y salidas. Con desvíos. Sin rumbos, sin señales. Con huellas bien marcadas. Con caminantes.
Ahora me dispongo a un nuevo viaje. Quizás el más importante que haya hecho jamás. No sólo porque se me ocurrió cambiar de continente, de idioma, de actividad y de familia. Sino porque arrastro las ganas de la vida, de la incertidumbre, de intentar, de dar el salto sin importar si hay donde caer. Entre tantas cosas que no se, hay algunas pocas que no incomodan ni tampoco insegurizan. El viaje ya está acá nomás.
1/26/2010
Democracia de los acuerdos
Haciendole caso a mi amigo Cordero, que según él lee este blog (aunque nunca comente) voy a transgredir una de las normas que en algún minuto me autoimpuse respecto de los posteos que iba a empezar a hacer. De eso ya varios años.
Aprovechando también que el entusiasmo por escribir ha quedado muy por detrás que el entusiasmo por trabajar, estudiar inglés y terminar con las interminables postulaciones a las universidades, creo que vale la pena entonces incursionar en el comentario político tipo ciudadano de a pie, con expectativas pero sin esperanzas, o algo por el estilo que pueda ejemplificar mi profundo escepticismo para lo que se viene.
Hablan ahora de reinstaurar la democracia de los acuerdos.
No me voy a referir a lo extemporáneo del concepto ni a las diferencias profundas respecto de hoy y de antes. Sólo me voy a referir a los acuerdos que estoy dispuesto a democratizar, con todo respeto.
Se debería acordar respecto de ciertas prácticas que tenemos que cambiar para siempre.
podríamos acordar dar las gracias y pedir por favor, por ejemplo. Una vez me pasó que de buena onda le abrí la puerta a una señora en la consulta del pediatra de mis hijos, que es súper top, y la señora entró como si eso fuera obvio, y ni me miró, como si fuera el mayordomo de la consulta. Puede ser que tenga pinta de mayordomo, pero igual debería haber dicho gracias.
Preocuparse por el otro debería ser obligatorio, ayudar también.
Dar el asiento a las embarazadas una total y absoluta obligación.
Podríamos acordar también que se eliminen ciertos términos, como decir porfi o amigui. Proscritos. Reemplazar siempre por todo el rato también debería estar prohibido.
Dejar de decir cuidate cuando uno se despide, porque si no me quiero cuidar estoy cagado. Por ejemplo, si me despido de alguien antes de ir a carretear cagué, no puedo tomar más de un par de tragos.
No decir siempre bien cuando te preguntan como estás, porque logicamente uno no siempre está bien, en realidad, la mayor parte del tiempo se está mas o menos, creo, no?
Decirse las cosas a la cara, por favor, esto es fundamental. Debería ser el primer acuerdo, con un hito fundacional, con los de la udi y rn diciéndose sinceramente que no se pueden ni ver, pero que igual pueden trabajar juntos si se esfuerzan.
Dejar de preguntar de que colegio, universidad, iglesia o lo que sea venimos. Somos por lo que hacemos también, no sólo de donde venimos. Quizás a los del Saint George deberían prohibirle casarse entre ellos, o al menos fijar una cuota (estoy prohibiendo mucho parece), porque se casan mucho entre ellos esa gente.
Fuera de broma, ojalá tuvieramos acuerdos de verdad. Como que la educación TIENE que ser pública, y que uno tiene que llevar a sus hijos al colegio más cercano a tu casa; la salud también; que las empresas tienen que pagar más impuestos; que los recursos naturales son del país y de ningún dueño, y quien los quiera sacar, tiene que pagar, pero en serio; que las isapres NO PUEDEN cobrar más a los viejos y a las mujeres; que las universidades no pueden cobrar más que en países como Inglaterra, por ejemplo; que el voto de un diputado electo por 10.000 huevones no valga lo mismo que uno electo por 100.000; que mis amigos que viven fuera de Chile puedan votar, PORQUE SON CHILENOS; que el transporte público necesita MUCHA MÁS inversión; que las regiones tienen que elegir a sus intendentes; que los barrios tienen que ser más mezclados; que el agua no puede tener dueño; que a los trabajadores se los proteje y no se los acosa; que la pobreza no se tiene que esconder, sino que solucionar; que la marihuana NO es una droga dura; que los peruanos y los bolivanos NO son inferiores a nosotros, sino iguales; que se eliminen los play off del campeonato; que se invierta en deporte, pero de verdad;
Podría seguir hasta el infinito con estos sueños y disquisiciones. Son los costos de pensar que se puede vivir en un país mejor. Después escucho al recién electo presidente decir que no le alcanza con el sueldo que va a ganar, y bueno, ya no me queda mucho más por decir. Vivimos en una pequeña provincia, tenemos apenas 200 años de mala historia republicana, tuvimos una dictadura que nos dejó llenos de odio y de miedo, le rezamos más al mercado que a cualquier otro dios, en fin. No hay nada peor que un mono que reniegue de su gusto por la banana. Quizás asumir esa banana nos haría bien. Empezar de abajo puede ser lo mejor.
Bueno, y como ahora hay que rearmar la oposición, pueden proponer algunos acuerdos que se les ocurran, si es que alguien lee esto, o bien, si alguien lo lee y aparte se le ocurre comentar alguna cosa. Después nos convertimos en el PPA (partido por los acuerdos).
Que les vaya bien (que no es lo mismo que decir "cuídense").