9/27/2012

Anomia

Veo la fecha de la última cosa que escribí por acá y me doy cuenta que ha pasado más de una año. En algún momento de mi vida, este blog fue una vía de escape, ahora es algo distinto.
Siento que tengo que recobrar la necesidad de poner las cosas por escrito, sin mayor publicidad ni búsquedas. Solo por hacer un intento de pensar y repensar.
Dejo declarado entonces mi intento por empujar de nuevo esta puerta. Como aquella vez, no tengo mayores expectativas de encontrar algo muy claro al otro lado. Sólo la idea de encontrar. Espero volver pronto.

9/12/2011

Matices

Tengo un montón de cosas en la cabeza de las que podría intentar escribir. Cosas que me producen una profunda alegría, como los días que estoy pasando y la compañía que tengo. Como la música que suena sin estridencias, y sin mayores pretensiones. Como el sur de Italia que abraza sin pedir nada a cambio. Los momentos se guardan bien adentro.
También siento una mezcla de rabia y frustración por ver lo que está pasando en Chile. Veo todo de cabeza, violento. Escucho un leguaje que quisiera desterrado de nuestras conciencias, siento que hay una herida profunda, muy profunda. Gente que sigue pensando que hablando fuerte y poniendo la pata encima es suficiente. Espero que no sea así. Que este sea el principio de un cambio que se ha demorado ya más de 200 años. Un nuevo Chile.
Siento, veo el camino abierto, largo, difícil. Como siempre.
Todavía queda un trecho largo por andar, para conocer nuevos lugares, para aclarar aún mas las ideas, para darme cuenta de mi lugar en este mundo. Pondré mis pies en lugares lejanos, tratando también que mi cabeza los acompañe.
No se si a Chile volveré igual como me fui. En Europa dejo muchas cosas, y me llevo también otras. Una promesa bajo la piel. Un puñado de goles. Un desafío superado. Un montón de lugares que ya no son desconocidos. Un montón de ideas, proyectos, sueños, amigos.
No se si sea momento de hacer la suma y la resta, aunque es poco lo que restar.
Por eso los matices, porque todo junto es algo difícil de agarrar. Ya habrá tiempo de mirar mejor, y de empezar a deshojar este año que ya se termina. Uno por uno, con calma.

3/10/2011

Mirta

Intentaré robar algunas palabras para poder salir de este silencio. No el que me tiene alejado de este blog, sino del que me quiere inundar el alma.
La muerte de una persona muy importante en mi vida me ha dejado sin palabras. Una de mis profesoras de infancia, una de las responsables de que sea quien soy, o de que alguna vez haya querido ser.
No tengo palabras.
Después leo un post de mi hermano sobre un pibe de 17 años llamado Yonlu, que se suicidó dejando un disco duro lleno de música, y un disco que te parte la cabeza de tanta sinceridad.
Me acuesto en mi cama para tratar de darme cuenta en que estoy pensando, en que quiero pensar. Y de verdad que no me sale una sola palabra. Quiero mandar saludos a Mirta, quiero decirle algo, pero no puedo.
La última vez que la ví, fue en su casa. Yo había ido a ver a Carmen, mi profesora de primer grado, quien me enseñó a bailar el baile de las letras. Yo ya vivía en Chile y no la veía hace mucho. Me dió un abrazo y me miró de arriba a abajo, como asegurándose que estaba todo bien. No me dijo casi nada y se fue.
Mirta era una persona que te marcaba a fuego, que te hacía mirar, que te enseñaba la diferencia entre escuchar y oír, entre leer y pensar, en el valor de la palabra bien dicha. Como dejar eso atrás?
Ahora la recuerdo con el corazón apretado, con lágrimas mientras escucho y me desgarro. No quiero pensar mucho, a veces es bueno abandonarse un rato en la pena, para remover un poco el interior.
Mañana seguro sale el sol, y todo vuelve a brillar y a girar. Con algo de saudade también, pero con luz, con alma. Con sonrisa.

12/24/2010

Su majestuosa petición satánica


Tengo la suerte de caer a veces en los lugares precisos, en algún momento del tiempo.
Ahora estoy en Inglaterra, en Cambridge mas precisamente, mirando la noche buena, esperando a ver si nieva un poquito más, en la cocina de la casa de Peter, el gringo que me arrendó su casa, y me pasó las llaves, dejando adentro todo lo demás.
Dejó además cosas que sin saber iban a llegar a refrescar recuerdos e historias que con el tiempo se ponen algo difusas. Tengo la suerte de estar en una casa donde el dueño tiene montones de discos de los Beatles, los Rolling y de Bob Dylan, vinilos muy antiguos. Buceando en el cuartito encontré Their satanic majestic request, y de ahí viene esta historia.
Escuché este disco (mas bien, lo ví), por primera vez cuando tenía 14 o 15 años, en una tienda que había en el portal lyon donde tenían un montón de cd's, y uno pagaba para que te hicieran una copia en cassette. Me llamó la atención la tapa, y que fuera de los Rolling me sorprendió. A esa edad, yo sabía que si te gustaban los Beatles, no te podían gustar los Rolling. Pero este disco me llamó.
El dueño de la tienda era un tipo que sabía montones de música, muy serio. Además de todos los discos, era coleccionista de equipos Marantz. Tenía unos equipos que eran para poner en un cuadro de tan lindos. Mi viejo conversaba largos ratos con él de música clasica, mi hermano le preguntaba (y compraba) mil cosas cada vez que iba, pero yo bien pendejo no tenía mucho que ir a preguntarle. Igual me animé y le pregunté que onda el disco, y me dijo algo así que era como el Sgt. Pepper de los Rolling. Con eso me convenció de una, y pedí mi copia, salía como luca y media con cassette incluido.
Han pasado casi 20 años de esto, y todavía me acuerdo cuando escuché el cassette, en el walkman camino a casa. Caché que me gustaban los Rolling, y que se me abría un mundo nuevo para adelante. Ahora tengo en mis manos la edición en vinilo de ese disco, y me gustaría encontrarme con el loco de la tienda para contarle lo que me pasó a partir de ese momento. Ahora estoy más cerca de los culpables también, y quizás cometa el sacrilegio de nuevo, de escuchar Sing This All Together caminando por Abbey Road (y ver que pasa).


11/05/2010

Bielsa

No quiero hacer filosofía barata ni vender zapatos de goma. Eso está claro. Pero me siento profundamente indignado y se me atropellan las palabras y las ideas.
Ya se que me van a decir que hacer análisis social desde el fútbol es lo mas reduccionista y simple que existe, pero es precisamente en esa simpleza donde afloran los sentimientos, mas claros que de costumbre.
No soy hincha de Bielsa, me hizo sufrir por su tozudez, más de lo que uno quisiera. Pero lo que acaba de pasar en Chile no es otra cosa más que una nueva desilusión sobre un país que trata de levantarse sobre patas chuecas. The chilean way, seguro.
Es tan gracioso que en lugar de hablar de un horrible accidente de trabajo, se habla de un rescate heroico, y se anda por el mundo repartiendo piedras.
No me siento portador de ninguna verdad, pero de que sirve una lógica como esta? donde el negocio de unos pocos está por encima de la voluntad de un país entero. Donde el gobierno tiene un hambre y una sed insaciable, tratando de echarse al buche todo y cuanto hay disponible. Que queda para la sociedad? para la gente?
Una mujer que tiene que tener a su bebé en el baño de una sala de hospital, porque no la atienden? Un empleado que labura por 30 lucas, y que si no vende, no gana nada? Un pobre que está destinado a serlo toda su vida? Una educación que solo sirve para perpetuar el mismo sistema?
Y ojo, esto no es solo para el gobierno actual. Es también para el anterior, que mira desde una tribuna lejana tratando de entender qué hacer con la cagada que dejaron. Yo me pregunto donde está el contenido para sacar adelante lo que llaman desarrollo. En el PIB claramente no. Si uno ve en la calle a alguien con un problema (una mujer tratando de bajar al metro con un coche de guagua, alguien que lo asaltan, un auto en pana, con su conductor empujando, sólo) y pasa de largo, sin siquiera reparar en la situación, es una muestra muy clara de que estamos hechos mierda. En Chile o te salvas solo o te hundes. O compites con el de al lado o fracasas. Y competir significa ganarle, dejarlo atrás.
Me da asco, impotencia, frustración.
Lo que pasó con el fútbol va más allá del fútbol. Es una foto del país que tenemos, de la mierda en que vivimos. Y lo peor, no pasa nada. Y no va a pasar nada.
En la moneda suena un cantito... "despacito, despacito, despacitoooo, les rompemoooos el culitoooo..."

PD, lástima que se va Bielsa, un tipo al que siempre da gusto escuchar.

10/21/2010

Realidad

Y más aún, guardando las distancias. No se si debería escribir en inglés, todavía sigo pensando en castellano, no lo puedo evitar.
Llevo ya un mes fuera de Chile, siendo entonces oficialmente la mayor cantidad de tiempo que he estado en otro país. En el ranking ahora está primero Chile, segundo Argentina y tercero Inglaterra. En el ranking temporal, no se si en el emocional.
Esto de vivir en el primer mundo es toda una experiencia. Aunque lo tercermundista se lleva en el alma, no hay con que darle a eso.
Extraño muchas cosas, pero sobre todo a la familia y a los amigos. Estoy mal acostumbrado parece. En segundo lugar, diría que me han hecho mucha falta los asados. Ríanse nomás, pero es la pura verdad.
Mi mente no me da mucho para grandes análisis, pienso más bien en como la distancia va cobrando una forma mucho más real de lo que uno cree. Sin darse cuenta uno se empieza a alejar de todo lo que antes formaba parte de la vida diaria, de la realidad donde uno vive, de las torpezas con las que uno reacciona frente a lo que se cruza de manera inesperada.
Chile poco a poco pasa a ser más una palabra que un lugar. Una experiencia que una realidad. Un discurso que una imposición.
Gracias a los mineros que todo el mundo sabe que Chile existe. No exactamente en que lugar del mundo, pero que al menos es un país que logró algo insólito. Me he tenido que bancar a mucha gente que se asombra y se alegra mas que uno por todo esto, y que sin duda están mucho más informados también.
Cómo les explico que me da asco lo que pasó con los mineros. Que la imagen que trata de proyectar el presidente en gira por Europa, de un país que ya superó sus problemas no es más que una épica diseñada entre 4 cabezas para estirar al máximo este veranito y seguir sacandole provecho. Andar repartiendo piedras es de una bajeza moral e intelectual indescriptible.
Como les digo que hace 7 meses que hubo un terremoto terrible, y que esa gente pasó el invierno no solo con frío, sino que además con el dolor de haber sido olvidados. Como les digo que en Chile una persona puede morir en una sala de un hospital, sólo porque no puede pagar atención privada. Que las empresas se llenan de plata gracias a pagar sueldos de hambre a sus trabajadores. Que los dueños de la San José estan cagados de risa, con plata y sin hambre.
Quizás soy un poco duro, pero para mi Chile son mis amigos, los paisajes, Pichidangui. No mucho más. Por más que busco, no encuentro mucho más.
De todas formas vuelvo, no hay que abusar tampoco.

9/29/2010

Nueva casa


No es que me cambie de blog ni que me vaya a mudar para otro lado de la galaxia digital, simplemente que desde ahora escribo desde otra pieza, desde otra ventana, y mirando a otra gente.

Ya llevo unos días instalado en Cambridge, una bonita ciudad que me acogerá por este año.
Pensando en esto, quizas debiera tener muchas razones para escribir, y tambien muchos temas, pero por ahora no se si es lo mas adecuado tratar de poner en palabras algo que todavia no logro terminar de digerir. A veces me levanto en la mañana sin saber muy bien que estoy haciendo aca. Si es que acaso este sueño burgues del postgrado vale la pena, o si haber venido a una ciudad de invierno permanente fue la mejor idea. La verdad es que en estos dias tengo muchas mas preguntas que respuestas.
De repente no sale tan facil darse cuenta la posicion de privilegio que a veces te toca. Porque en la suma y en la resta, puedo decir que mi casa es preciosa, mi barrio tambien, que se puede ir a todos lados en bici. Que mi bici me pone feliz de solo verla. Que tengo tiempo para cocinar, para escuchar musica y que vuelvo a jugar hockey. Que voy a tener tiempo para leer, para ver mas peliculas, para conversar, para estar con mis niños.
Todavia no se me ilumina el foco, pero ya vendran ideas para empezar a masticar. Ya vendran las ganas de construir un universo que me acompañe en este viaje. Tengo muchas ganas, muchas expectativas. Bienvenido soy, a este nuevo lugar.

PD, Tengo teclado en ingles, por eso los acentos se esfumaron...

7/28/2010

Por siempre Granate!!!




En un día como hoy, hace ya 20 años, empezaba mis primeras clases en el colegio acá en Chile. Era todo muy extraño aún. Había terminado hacía poco el mundial de Italia 90, que nos afanaron sobre el final con unpenal inventado.
En un día como hoy no fui al colegio. Me hice mi primera cimarra y me fui para el centro, paseo ahumada. Lanús se jugaba el ascenso en la cancha de quilmes.
A la cancha empecé a ir como a los 5 años, iba con un compañero de colegio y su papá. Después con mis amigos del barrio. Siempre ví a Lanús en la B, como un equipo de mitad de tabla, hasta el año 89. Ese año estuvimos a punto de ascender. A falta de algunas fechas, llevábamos mucha ventaja, que se diluyó y terminamos perdiendo en la última fecha.
Nunca había visto a Lanús en primera.
El 90 me vine a Chile, y justo ese año Lanús ascendió. El técnico era Miguel Angel Russo. Grande Russo.
En un día como hoy, hace 20 años, tenía 13, igual que mis hijos. Llegué al paseo ahumada sin conocer mucho donde estaba. Sabía que en los kioskos vendían los diarios de Argentina. No tenía forma de saber como había salido Lanús. No había internet y los llamados telefónicos salían un huevo. Me fui kiosko por kiosko preguntando si me dejaban hojear el diario. En varios me dijeron que no. Hasta que un señor me dejó. Ansioso, nervioso me puse a buscar. Lanús ascendió, ganó a penales en la cancha de Quilmes. En ese momento, pendejo y todo, lloré. Por alegría de mi club, por la pena de no haber estado allá, por la pena que tenía en ese momento de estar en otro país, sin mis amigos y mi familia.
El señor del kiosko me preguntó y le dije que el club de mi barrio había ascendido, le expliqué esto mismo y me sonrió, con algo de extrañeza.
Ahora, 20 años después recuerdo este momento y me vuelvo a emocionar. Me acuerdo del uruguayo, Gilmar Gilberto Villagrán, ídolo granate de los 80. Pienso también en lo chico que era y en las cosas que hacía. No puedo dejar de pensar en mis hijos y en las cosas que hacen con la misma edad. No puedo dejar de pensar en como pasa el tiempo y como acumulamos memoria.
Tiempo después Lanús salió campeón. Ahora es distinto, todo se ve en directo. Esa vez yo estaba acá, mi amigo Luciano estaba en Houston y Norberto, el papá de Luciano estaba en la tercera bandeja de la bombonera. Cuando nos vimos después de eso, me tenía guardada la entrada, y me recibió en la puerta de su casa con el equipo de lanús completo, hasta con las medias.
Pasa el tiempo y me siento cada vez más afortunado. Aguante Lanús, ahora y por siempre.

7/20/2010

Algo nuevo

No puedo decir que no escribía por falta de tiempo, porque tiempo es lo que muchas veces sobra, aunque uno se convenza de lo contrario. Tampoco puedo decir que vuelvo por arrepentido, porque sería mentira. Vuelvo porque me gusta, tiene más cercanía quizás. O simplemente porque en un momento en que no se me ocurrió nada más que hacer, llegué sin querer hasta acá.
Esta sería lejos la sequía más larga, pero al cabo que importa.
Este blog lo hice para escribir de variadas cosas. Revisando, me di cuenta que hace 4 años escribí sobre el mismo sufrimiento que hace poco me volvió a atacar, y de manos del mismo responsable. Tanto tiempo puede dibujar un camino con subidas y bajadas, con encrucijadas. Con precipicios, con entradas y salidas. Con desvíos. Sin rumbos, sin señales. Con huellas bien marcadas. Con caminantes.
Ahora me dispongo a un nuevo viaje. Quizás el más importante que haya hecho jamás. No sólo porque se me ocurrió cambiar de continente, de idioma, de actividad y de familia. Sino porque arrastro las ganas de la vida, de la incertidumbre, de intentar, de dar el salto sin importar si hay donde caer. Entre tantas cosas que no se, hay algunas pocas que no incomodan ni tampoco insegurizan. El viaje ya está acá nomás.

1/26/2010

Democracia de los acuerdos

Haciendole caso a mi amigo Cordero, que según él lee este blog (aunque nunca comente) voy a transgredir una de las normas que en algún minuto me autoimpuse respecto de los posteos que iba a empezar a hacer. De eso ya varios años.
Aprovechando también que el entusiasmo por escribir ha quedado muy por detrás que el entusiasmo por trabajar, estudiar inglés y terminar con las interminables postulaciones a las universidades, creo que vale la pena entonces incursionar en el comentario político tipo ciudadano de a pie, con expectativas pero sin esperanzas, o algo por el estilo que pueda ejemplificar mi profundo escepticismo para lo que se viene.
Hablan ahora de reinstaurar la democracia de los acuerdos.
No me voy a referir a lo extemporáneo del concepto ni a las diferencias profundas respecto de hoy y de antes. Sólo me voy a referir a los acuerdos que estoy dispuesto a democratizar, con todo respeto.
Se debería acordar respecto de ciertas prácticas que tenemos que cambiar para siempre.
podríamos acordar dar las gracias y pedir por favor, por ejemplo. Una vez me pasó que de buena onda le abrí la puerta a una señora en la consulta del pediatra de mis hijos, que es súper top, y la señora entró como si eso fuera obvio, y ni me miró, como si fuera el mayordomo de la consulta. Puede ser que tenga pinta de mayordomo, pero igual debería haber dicho gracias.
Preocuparse por el otro debería ser obligatorio, ayudar también.
Dar el asiento a las embarazadas una total y absoluta obligación.
Podríamos acordar también que se eliminen ciertos términos, como decir porfi o amigui. Proscritos. Reemplazar siempre por todo el rato también debería estar prohibido.
Dejar de decir cuidate cuando uno se despide, porque si no me quiero cuidar estoy cagado. Por ejemplo, si me despido de alguien antes de ir a carretear cagué, no puedo tomar más de un par de tragos.
No decir siempre bien cuando te preguntan como estás, porque logicamente uno no siempre está bien, en realidad, la mayor parte del tiempo se está mas o menos, creo, no?
Decirse las cosas a la cara, por favor, esto es fundamental. Debería ser el primer acuerdo, con un hito fundacional, con los de la udi y rn diciéndose sinceramente que no se pueden ni ver, pero que igual pueden trabajar juntos si se esfuerzan.
Dejar de preguntar de que colegio, universidad, iglesia o lo que sea venimos. Somos por lo que hacemos también, no sólo de donde venimos. Quizás a los del Saint George deberían prohibirle casarse entre ellos, o al menos fijar una cuota (estoy prohibiendo mucho parece), porque se casan mucho entre ellos esa gente.
Fuera de broma, ojalá tuvieramos acuerdos de verdad. Como que la educación TIENE que ser pública, y que uno tiene que llevar a sus hijos al colegio más cercano a tu casa; la salud también; que las empresas tienen que pagar más impuestos; que los recursos naturales son del país y de ningún dueño, y quien los quiera sacar, tiene que pagar, pero en serio; que las isapres NO PUEDEN cobrar más a los viejos y a las mujeres; que las universidades no pueden cobrar más que en países como Inglaterra, por ejemplo; que el voto de un diputado electo por 10.000 huevones no valga lo mismo que uno electo por 100.000; que mis amigos que viven fuera de Chile puedan votar, PORQUE SON CHILENOS; que el transporte público necesita MUCHA MÁS inversión; que las regiones tienen que elegir a sus intendentes; que los barrios tienen que ser más mezclados; que el agua no puede tener dueño; que a los trabajadores se los proteje y no se los acosa; que la pobreza no se tiene que esconder, sino que solucionar; que la marihuana NO es una droga dura; que los peruanos y los bolivanos NO son inferiores a nosotros, sino iguales; que se eliminen los play off del campeonato; que se invierta en deporte, pero de verdad;
Podría seguir hasta el infinito con estos sueños y disquisiciones. Son los costos de pensar que se puede vivir en un país mejor. Después escucho al recién electo presidente decir que no le alcanza con el sueldo que va a ganar, y bueno, ya no me queda mucho más por decir. Vivimos en una pequeña provincia, tenemos apenas 200 años de mala historia republicana, tuvimos una dictadura que nos dejó llenos de odio y de miedo, le rezamos más al mercado que a cualquier otro dios, en fin. No hay nada peor que un mono que reniegue de su gusto por la banana. Quizás asumir esa banana nos haría bien. Empezar de abajo puede ser lo mejor.
Bueno, y como ahora hay que rearmar la oposición, pueden proponer algunos acuerdos que se les ocurran, si es que alguien lee esto, o bien, si alguien lo lee y aparte se le ocurre comentar alguna cosa. Después nos convertimos en el PPA (partido por los acuerdos).
Que les vaya bien (que no es lo mismo que decir "cuídense").

1/04/2010

2010

Y ahora qué? podría preguntarme después de mirar el calendario y ver que ya pasó un año más, que la vida sigue corriendo, que no paran de llegar sorpresas, que todo se trata de vivir tranquilo, de querer con ganas, de sonreir en la calle, cuando uno camina.
Tengo una sensación (espero que después no me juzguen estas mismas palabras) de que este año tiene algo especial, de que viene con más de algún regalo.
Ya tengo 4 amigos que serán padres este año, y puede que también otro más, pero es secreto todavía.
Desafíos tengo varios pero uno muy grande, que hasta ahora no se muy bien como me lo voy a vivir. Supongo que de la misma forma que los he llevado todos nomás, con los ojos bien abiertos. A veces con los puños apretados, a veces también con un gesto algo duro. Pero como siempre, con expectativas, con ganas de vivir cosas nuevas.
El otro día tenía que explicarle a una compañera de inglés si prefería el año nuevo o la navidad, y me ví tratando de encontrar el vocabulario para explicar lo que era tener una chimenea con regalos, un globo de papel que se lleva los malos momentos, cohetes y cañitas voladoras y una famila grande y que se extraña mucho.
El año nuevo para mí viene con un botón, una vuelta a cero, una nueva oportunidad o un nuevo comienzo. Por supuesto no es más que un feriado, porque mañana hay que trabajar y yo debería estar durmiendo, pero no es lo mismo. No es sólo un número.
Les deseo un buen año a todos los que lean esto. Y si no es tan bueno, que el siguiente sea mejor nomás.

11/16/2009

Tinto

Está terminando el domingo (oficialmente ya terminó, pero para mí no), y una sensación extraña me recorre, me prende, me dan ganas de que siga el día. No sólo porque lo pasé bien, me gustan los domingos, no son el fin de semana, sino el inicio. En fin.
Me arrastra. Hasta acá quizás, porque hace rato que no escribía en el blog, y la verdad, sin motivos aparentes.
Ahora tengo ganas de estar, de levantar sonrisas, de entregar.
Vengo pasando por un fin de año que sin aviso previo, se puso bien intenso al final.
Traigo ganas de ver y de estar con mis amigos, de ir a buenos aires, de dar una vuelta con mis niños, de estar debajo de la lluvia.
Mientras no pueda, me dedico a pensar. A dejar de pensar también. No a dejar de estar. Eso no.
A veces es bueno cerrar los ojos. Poner lo oídos en mute, o tratar al menos. Y volar.
Si es al final de un domingo, mejor.

9/15/2009

mo´and better



Hello.
No Spike, no te estoy robando el título. Bueno, quizás sí. Pero no voy a hablar de tus películas, ni de que seas hincha de los Lakers. No viene al caso ahora.
El más y mejor viene en este caso para aquellos muchachos que fueron los responsables de que me empezara a gustar la música, de que tuviera que incurrir en dudosas prácticas para juntar monedas para cassettes y revistas (mi abuelo era el más perjudicado en esto, cada moneda que andaba por su auto, pasaba directo a mi bolsillo).
Los pibes de liverpool, los fab four, etc. Muchos nombres para un sólo nombre.
Ahora que salieron estas versiones remasterizadas de sus discos, no me queda otra que sumergirme sin contemplaciones al placer de escuchar tantas veces más estos temas. Ya me bajé todos los discos, en versiones remasterizadas a la primera, pero las que realmente la pelan son las que están grabadas en mono. Más sucias.
Esas también las bajé, y en esa estoy, tratando de hacer cosas serias en mi trabajo, pero con la cabeza en cualquier lado. En mi casa de Lanús, en largas tardes, en el equipo de mi viejo, con los audífonos puestos, tratando de aprenderme de memoria las canciones, descifrando las letras, repitiendo hasta el cansancio.
Con el tiempo entendí otras cosas, que los viajes no eran de esos que van de un lugar a otro, sino que uno podía viajar sin moverse. Que dos cosas se podían juntar, y hacer una, pero sin mezclarse. En fin. Number nine.
Para mí, son los Beatles y después los demás. Hay algunos que pueden hacer el aguante, sin duda, pero hasta ahí. Y que me discutan, total, les puedo poner helter skelter en mono, y después de eso las palabras sobran.
Goodbye.

8/19/2009

Kill Gil

Estos días han sido marcados. No son normales para nada. Cada vez que Charly asoma la cabeza, algo tiene que pasar. Y en este caso, es con la cara más gordito, y con un inusual tono saludable.
Es como para desconfiar, pero la verdad es que me da lo mismo. Cuando supe que va a venir a tocar, me entró una ansiedad que ya había sentido en otras épocas, cuando me repetía recitales sin mayores preguntas que saber donde buscar. Cuando repetía canciones para tratar de que llegaran aún más lejos.
Sacando cuentas, vengo escuchando a Charly desde hace más de 20 años. Junto con los Beatles, creo que serían los primeros tracks de mi cassette.
El primero fue uno de sui generis, que antes fue de mi prima Laura, y que seguramente fue de alguien más antes que de ella, porque era viejo y sin caja. Después piano bar, después clics modernos, después el gran rex, primero con parte de la religión, después con como conseguir chicas. Tuve el cartel de ese disco pegado en mi pieza mucho tiempo, tamaño original, ocupaba toda la pared. Salía Charly con sus músicos, todos vestidos de mujer.
Después me vine a Chile, y en mi walkman no podía traer otra cosa que un cassette de charly, que me regaló mi amigo Diego, que era un pirata de la presentación de piano bar, grabado en obras por su hermana, creo.
Así podría seguir mucho rato, contando los recitales de acá, los buenos, los malos y los inolvidables. Los que me perdí también, porque una cosa es que me guste charly y otra muy distinta que me guste gastar plata para ver como putea a la gente. Me arrepiento de no haber ido cuando estuvo en el festival de viña y cuando tocó con sui generis en el velodromo del nacional (o fue el court central?) Del resto no hay resentimiento.
Ahora viene en octubre, voy a ir sin dudas. Si tengo que vender la entrada para Depeche mode, lo haré. Me gustaría ir con mis hijos, a su edad yo ya tenía varios cassettes...

Montaña

Hoy abrí la ventana y se me cayó una montaña encima. Parece que tenía que llover como anoche para volver a mirar a contramano, un intermedio extraño entre mirar para atrás, pero un poco hacia arriba.
Cada vez que me asomo agradezco tener ese cielo. En fin. Son reflexiones de invierno, bastante típicas desde hace varios años.
Ahora queda esperar que vuelva a aparecer este cielo.
Nunca sabré que tan fuerte es este pretexto para volver a escribir en este blog, porque no es primera vez que hablo de esto. Pero honestamente, puedo decir que es un segundo en que uno puede sentir incluso que se detiene todo lo demás. Es ahí cuando respiro profundo, y feliz. Pase lo que pase.
Leo esto y lo encuentro bastante fome, pero no me importa, más rato voy a escribir sobre Charly.

7/21/2009

Al cielo en bicicleta


Podría decir que las bicicletas las llevo en la sangre. Mi abuelo era bicicletero, no de los que andaban en bici, sino de los que las vendían. En realidad, vendía partes de bicicleta. Nunca he preguntado ni he tratado de saber por qué habrá elegido ese rubro.
Para eso tengo dos caminos.
Preguntarle a mi viejo, que probablemente me dará una respuesta corta pero precisa, sin mucha detención en los detalles, pero efectiva al fin. O preguntarle a mi tía, que podría estar una semana completa contandome detalles e historias, si tuviera tiempo, porque ganas tendrá siempre.
En realidad hay también un tercer camino, más complejo, más ambiguo, pero el que suelo tomar en casos como éste. Puedo armar mi propio rompecabezas, puedo juntar historias, ideas y deseos. Puedo pegar imágenes reales al lado de las que siempre he soñado. Puedo construir a partir de lo que más me ha movilizado siempre.
Puedo inventar una historia de bicicletas para hablar de la persona que más me ha marcado en mi vida, y de la que me acuerdo todos los días. De mi abuelo Benio.
Mi abuelo venía del campo, de la provincia de Entre Ríos. Entrerrriano, con la erre resbalando se dice. Un lugar extraño para inmigrantes judíos, al que seguramente llegó uno que arrastró al resto. Principios del siglo XX en Argentina. Del campo siempre mantuvo la risa, la paciencia y la capacidad para hacer amigos en todos lados. Los asados y las mesas largas.
Del campo también fue tejiendo historias maravillosas, con palabras maravillosas con las que encantaba a sus eventuales oyentes. Tengo recuerdos de mi abuelo boxeador, de mi abuelo rebelde, de mi abuelo futbolista. Solidario, equilibrista y querible por todos sus costados.
A Buenos Aires llegó a jugar fútbol, con un amigo. Se fue a probar a Vélez. Quedó, pero ya había conocido a mi abuela, en alguna fiesta de la colectividad seguramente. Ella era hermosa, más joven que él, pero él se parecía a Marlon Brando.
Mi abuelo no tenía mucha plata, y del fútbol no se vivía mucho. Se dedicó a los negocios (bah, negocios...), a hacer amigos, y a vivir la vida sin desperdicios.
La verdad, no tengo idea porque llegó a las bicicletas, pero ese aire irradió a más de uno. Mi papá tuvo una bicicletería en Bustamante, en la frontera de Lanús con Avellaneda. Mi tío Carlos también estaba en el rubro. Fácil no era, tuvo vacas gordas y flacas, yo viví buenos momentos, y si no los eran, mi abuelo se encargaba de hacer que lo parecieran.
Siempre lo miré hacia arriba. Siempre sentí que tenía un amor incondicional con su familia. Siempre fue cariñoso, gozador, alegre.
Como no querer a alguien así. Como no extrañarlo.
La única deuda que tengo fue de tiempo. Se me fue cuando era chico, cuando me faltaba todavía mucho por seguir viviendo con él. Cuando todavía su presencia me era imprescindible.
Una vez me vino a visitar. Se paró en mi ventana, miró a mis hijos aún bebés, lloró, se rió y se fue.
A mí también me agarra el tema de la bici. Uso la bici todos los días, voy al trabajo y a la casa de mi novia en bici. Doy vueltas también, sin querer llegar a ningún lugar. La gente pregunta si uno es militante del ciclismo, pero ni ahí. Yo me subo a la bici y a veces vuelo. Vuelo pensando en mi abuelo, en su vida, en cómo sería con sus bisnietos, en cómo sería yo con él todavía al lado. Vuelo porque me imagino que mi abuelo también anda por ahí pedaleando, mirando y riendose, contento, de que todavía acá se ve por donde pasó, y porque el camino que él dejó, sigue creciendo.

7/07/2009

Temperatura

¿Es necesario huir todo el tiempo del frío para poder sentir algo de calor? Quizás.
La sensación del invierno nunca deja de ser algo que pase desapercibido. Los días cortos, noches largas y el vapor en las ventanas.
No se por qué me niego permanentemente a prender la estufa, a ponerle el pecho aún cuando a veces duele. No se por que la necesidad de sentir que es algo insignificante.
Para variar termino en medio de preguntas, parece que lo mío va más por ese lado que por la búsqueda de respuestas. Es un poco así, me gustan más las preguntas, sobre todo las que no tienen respuestas.

5/11/2009

Siento que viene un cambio


Ojo que esto no es una frase para la campaña de Piraña, nada que ver.
Resulta que en ciertos momentos me da por escuchar de manera compulsiva a Bob, Big Bob Dylan, y como que me pasan cosas extrañas. I feel a change comin´on, do you understand...?
Que querrá decir el man con este tema. Yo sí siento que algún cambio vendrá después de escuchar sus palabras, o mientras las escucho en realidad. No se que cosa será lo que va a cambiar, podrá ser un cambio físico, así como que me salga un mechón rubio, un lunar en la nariz, o algo por el estilo. Será un cambio de planes, así como Jim Carrey en eterno resplandor... o sea, en lugar de doblar a la izquierda en mi bici camino al trabajo, me voy para el otro lado, escapando sin rumbo. No estaría mal, perder un día así. Esperar algo en una plaza, esperar por esperar.
Sigue la pregunta, cuál será el cambio que se viene? cual será la pretensión de Dylan? Hay alguna pretensión? o es sólo mi imaginación que siempre le anda buscando las explicaciones a las cosas, incluso a las que no tienen explicación, o a las que no vale perder el tiempo buscándolas.
Será simplemente un cambio de ánimo, una sonrisa en la cara para despejar las dudas que se acumulan a cada rato en mi rostro.
No soy fanático, no pagué la plata de la entrada para el recital, me pareció mucho. Pero ahora me siento en deuda, pero creo que la pago con estas preguntas. Con las sonrisas, o con la emoción de escuchar dylan en un día nublado, esperando que llueva. I feel the rain comin´on....

HAGA CLICK PARA CAMBIAR Si quieren, asumo las consecuencias.

5/05/2009

Nave espacial


Difícil se va poniendo el camino cuando uno alarga la ausencia y se desaparece por temporadas largas del blog y sus derivados. Ya ni se cuanto hacía que no escribo, pero siento que en este lapso pasaron muchas cosas, algunas de las que dan ganas de hablar, otras que es mejor olvidar y algunas que están ahí para recordar el ínfimo espacio que uno ocupa en este mundo.
Pero para que hacer reseñas de cosas que a nadie le interesan, para que sentarse a dar vueltas y vueltas en la cabeza sobre lo que no existe. Hay que sacar los pies del agua, la humedad no moja, pero si te va desvaneciendo de a poco.
Mejor me subo a mi nave espacial, así todo se ve con efecto velocidad, así todo se arregla y voy dejando atrás lo que no quiero, lejos, rápido. Sin pausas.
Vengo llegando de buenos aires, y siento que todo pasó demasiado rápido. Emociones grandes, sustos grandes, rabias, pena, paciencia, violencia. Me pareció muy extraño lo que me tocó esta vez. Fueron pocos días, pero en el recuerdo fresco se siente como un período largo. Fue muy rápido todo, pero a la vez, fueron muchas cosas. Lo malo, que dejé de lado lo que mas me gusta hacer, sentarme a tomar mate, conversar, ver pasar el día desde un balcón, cerrar los ojos hacia el sol, caminar lento y sin rumbo. Sentirme dueño del tiempo.
Creo que ya encontré la forma de hacerlo igual, lo aprendí de un taxista, que en esta ciudad pueden ser más emblemáticos que perón y evita juntos. El tipo mostraba su auto a unos amigos, que lo tenía tuneado. Hacía unos piques y el auto sonaba bien. Nosotros ibamos caminando un par de cuadras antes y escuchabamos como corría, pero no veíamos el auto.
Avanzamos una cuadra y había un grupo de amigos, parados ahí en la vereda en la tarde de un día feriado, conversando y discutiendo huevadas. El tipo de los piques, bajito y canoso, hablaba de su auto con total y absoluta emoción. Contaba que lo había bajado 2 centímetros, y que era "una nave espacial". Busqué con la mirada el deportivo, pero no veía nada ni parecido a un cohete de juguete. El tipo seguía hablando del auto, cuando me di cuenta cual era. ¡Era un taxi, pero esos que son como furgones utilitarios!
No lo podía creer, realmente era una situación muy graciosa, y los tipos no se reían en lo más mínimo.
Después de la risa, por supuesto viene la reflexión, y en este caso, me quedé pensando en que no es malo sentir que uno vuela en una nave espacial, independiente del vehículo. Proyectarse así, con determinación, con ganas, con risa. Creer verdaderamente en algo, creerse algo que no es más que un cuento, pero que importa.
Ahora, esta será parte de mis frases de cabecera, también de Elisa y Hernán, y será un sinónimo de una cultura y una identidad que la siento muy mía. En Argentina todos quieren andar en su nave espacial.
Yo ya estoy arreglando la mía, para que corra más que el taxi, en mi próxima carrera interestelar.

4/06/2009

Pepe


Bueno, la verdad es que este post debería ir en mi nuevo proyecto de blog, que por más que suene del todo lógico, no se me había aparecido con la fuerza que esperaba. Por si se necesita mayor claridad, lo que me invadió con mucha fuerza fue ponerme a escribir de fútbol, por más que este espacio también tiene algunos posteos futboleros.
El título está más claro que el agua. Este fin de semana tuvo un momento muy dulce. No sólo porque Lanús, mi equipo, por el que desvivo, por el que me he colgado del techo con un alambre para agarrar alguna radio donde escuchar los partidos, por el que he llorado de rabia y de alegría, dio una muestra más de fútbol paseando por el sur a Independiente. Placer por gastar a mi amigo Hernán, que de chiquito me hizo sufrir con títulos y copas internacionales que me refregaba en la cara, pero que ahora viene adentro del ataúd hace rato. Y por último, contento por el Pepe Sand, que metió una cuarteta de antología, para sumar 53 goles en menos de 80 partidos.
Seguimos punteros, está difícil, pero podremos tropezar, pero igual salimos para adelante.
Durante el día no tuve mucho tiempo de disfrutar esto, mi trabajo me absorbe bastante, no lo suficiente para matarme, menos mal. Después de una larga jornada tenía partido con mi equipo, Grito de Gol, que viene bastante de capa caída, flojo en las convocatorias y con más panza que fútbol. Fuimos a jugar, llegamos con lo justo, apenas con un cambio, contra un equipo armado que nos ganó por bastantes goles, pero muchos menos de los que nos podrían haber hecho. Los muchachos corrieron como hacía tiempo no los veía, salieron todos empapados, y se vió algo del espíritu que tanto me gusta de este equipo. Más mística que fútbol, más huevos que talento. Perdimos, pero salí contento, corrí, me tiré al piso, pegué y recibí patadas, pero de las que no duelen. Después me quedé sin aire, pero los muchachos del otro equipo me felicitaron. Y ahora estoy tirado en mi cama, y sin entender muy bien por qué estoy contento.
Gracias Pepe.